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sábado, 15 de julio de 2017

LA CAPTURA DE “EL CHUY LABRA” EN TIJUANA, EL ULTIMO CABALLERO DEL NARCOTRAFICO




Considerado un hombre tranquilo, respetado y honrado hasta por los propios hermanos Arellano Félix y con una incipiente incursión en la vida económica, social y deportiva de Tijuana, la detención de Jesús Labra Avilés, estremeció al mundo del narcotráfico en la región y significó para Estados Unidos “el principio del fin” del entonces poderoso y temido grupo delictivo.

Y aunque parece estar todavía lejos el momento en que se proclame la extinción real del llamado Cártel de los hermanos Arellano Félix, para el gobierno del vecino país, la detención de Labra, fue un triunfo y un signo evidente de que estarían desmembrando a ese grupo criminal.


Jesús Labra, aparentemente no estaba de acuerdo con la violencia. Le interesaba solamente el “negocio” del trasiego de la droga. Los mismos Arellano Félix se sometían a sus decisiones y las personas a su alrededor lo trataban con mucho respeto, se dirigían a él como “Don Chuy” y lo protegían al grado de que buscaban que no se le relacionara públicamente con delitos ni mucho menos con hechos criminales, según lo que ha surgido de investigaciones.

Inicia su “mala suerte”

Después de años de completa tranquilidad, de invertir en Tijuana, de comprar negocios como hoteles y restaurantes; enormes y valiosos predios en la zona del Río Tijuana y de involucrarse con actividades deportivas, apoyando inclusive a valores locales y eventos de esta naturaleza, Chuy Labra empezó a ver “decaer su estrella”.

Un día cualquiera, elementos federales llegaron a un rancho llamado “Las Bardas” en la zona Este de Tecate, cuya propiedad se le acreditó, aunque también se dijo que era de los hermanos Arellano Félix.

Ahí se encontraron grandes lujos y animales exóticos que las autoridades federales confiscaron, sin embargo lo que más alarmó a sus cercanos, fue que por primera vez se manejara en versiones periodísticas el nombre de “Don Chuy”, lo cual se les tenía totalmente prohibido a sus cercanos, que eso sucediera.

Sin embargo las cosas no variaron mucho, hasta que ¡estalló la bomba!

El 11 de marzo del año 2000, un fin de semana que parecía tranquilo en Tijuana; un sábado caluroso, se filtró la información entre los reporteros: “el ejército acaba de hacer una importante detención en la Preparatoria Federal“Lázaro Cárdenas”.

A la llegada de los primeros reporteros al sitio, la información fluyó de inmediato entre padres de familia, maestros y alumnos: Se llevaron al señor Labra; fue un operativo sorpresivo, sorprendente y relampagueante del Ejército.

Unos se quejaron por los “malos modales” de los soldados; otros por el peligro que representó el que se hubiera hecho en una escuela, no obstante que no fue disparado ni un solo tiro y unos más abonaron por el detenido: “es un hombre tranquilo, siempre apoya a los deportistas y vino a ver jugar fútbol americano a un sobrino”.

La imagen que quedó grabada entre gran cantidad de personas e inmortalizada por la cámara de un asistente (que proporcionó la foto a sólo tres reporteros) presentaba a un Jesús Labra, hincado en medio del campo de fútbol, con las manos en alto en señal de rendición. En otra de las fotos se le veía tirado bocabajo en el mismo lugar.

EU sentencia 40 años a “El Chuy” Labra

Una corte federal estadounidense en San Diego sentenció  a 40 años de prisión a Jesús 'El Chuy' Labra, quien fuera el cerebro financiero del cártel del narcotráfico de los hermanos Arellano Félix.

De cumplir competa su sentencia, Labra saldría libre a la edad de 101 años.

Labra se declaró culpable en octubre del 2010 de posesión de mariguana y cocaína con propósito de distribución. La procuraduría federal en San Diego le retiró cargos que originalmente le habían sido imputados por narcotráfico, lavado de dinero y homicidio por asociación delictuosa.

El abogado defensor de Labra, Eugene Iredale, dijo que su cliente lamentó honestamente sus acciones.

'El Chuy' Labra, o 'Don Chuy' fue arrestado en Tijuana, México, cuando asistía a un evento deportivo en que participaba su hijo y llevado a la capital mexicana, donde estuvo preso unos ocho años antes de ser extraditado a Estados Unidos.