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miércoles, 4 de octubre de 2017

“Desde que se dio la balacera no podemos estar tranquilos”,al ranchito lo descuidaron,escuchamos muchos balazos, muchos. Yo escuché como 10. Corrí a encerrarme





IRAPUATO, GTO.- “Desde que se dio la balacera en Alhóndiga de Granaditas no podemos estar tranquilos”, dice una persona habitante de El Ranchito.

Al Ranchito lo descuidaron, dejaron que la narcoviolencia creciera

Que por años recibió el mote de “el temible barrio de El Ranchito” por los actos delictivos que ahí se cometían. Tras varios años y luego de dos balaceras en menos de quince días, vuelve a ser temible para quienes viven en la zona, Tras el asesinato de una mujer y su hijo este lunes por la noche.

Testigos señalan que escucharon varias detonaciones, por lo que decidieron esconderse ante el temor de que alguna de ellas se introdujera en sus viviendas. La mujer fue identificada como Celia y contaba con ingresos a Seguridad Pública por diversos delitos. Su hijo tenía 18 y también fue ingresado a Barandilla por faltas administrativas.

“Escuchamos muchos balazos, muchos. Yo escuché como 10. Corrí a encerrarme. Luego vimos las sirenas, escuchamos a las patrullas, se oían gritos. Parecía que familiares de los lesionados iban corriendo a ver qué pasaba”. dice el testigo.

El Ranchito dejó de ser seguro hace ya algún tiempo, al menos así lo dicen los vecinos quienes aseguran que desde que fueron asesinadas dos personas la semana pasada en Alhóndiga de Granaditas y Obrero Mundial, no han dejado de sentir miedo. En ese ataque murió un hombre al que apodaban “El Tijuano” y dos personas más resultaron heridas. Desde entonces, las cosas han cambiado para los habitantes del lugar.

“Al Ranchito lo descuidaron, dejaron que la violencia creciera” es la percepción de habitantes quienes señalan que desde hace unos 5 años, sus llamadas al 911, antes al 066, no eran fructíferas ya que pedían apoyo para “deshacer las bolitas que se hacen en la esquina. Era lo que queríamos, que los jóvenes ya no se drogaran o que si lo hacían, lo hicieran sin generarnos problemas, sin que se pelearan entre ellos, que alguien les dijera que aquí no se podía, pero no lo hicieron. Nadie nos hizo caso”.

Para personas que viven en la Colonia Independencia, vivir con miedo es cosa de todos los días a partir de que en sus calles se han registrado asesinatos. No es la primera vez que es temible su barrio, pero si es la primera vez que tienen temor de que a ellos o las familias que habitan el lugar, también puedan ser las víctimas por algún fuego cruzado.

” Nada más nos quedamos oyendo los balazos. Encerrados en el cuarto. Fueron como dos minutos, los más eternos de mi vida”. dice el testigo.